Este proyecto de vivienda social nace de una licitación pionera del Ministerio de Vivienda y Urbanismo que puso en primer plano la arquitectura, la eficiencia energética y la industrialización. El emplazamiento llevó a definir una tipología integrada a la trama urbana, organizada en torno a patios que mejoran la iluminación, ventilación y vida comunitaria.
Los departamentos se diseñaron según las exigencias del proceso industrial: cada unidad combina dos módulos —zonas húmedas y secas— y utiliza un solo shaft, optimizando espacio, montaje e instalaciones. La propuesta incorpora una solución modular en madera con entramado ligero, fabricada íntegramente en planta mediante procesos robotizados, lo que eleva la productividad, controla la calidad y reduce residuos.
La madera aporta confort térmico, es renovable y carbono negativa, además de tener un excelente desempeño sísmico que permite edificaciones de hasta cuatro pisos sin refuerzos adicionales. Pese a los desafíos normativos y logísticos, el proyecto demuestra el potencial de la construcción modular en madera para avanzar de manera sustentable en la reducción del déficit habitacional en Chile.